Esta es la conclusión a la que han llegado los encargados de la limpieza viaria de Barcelona, y es que la factura que dejan estas pintadas en las arcas municipales no es nada barata. De hecho las estimaciones realizadas con vista hasta el año 2014,  por el Ayuntamiento de Barcelona es revelan que se van a destinar cerca de 8 millones de euros en la limpieza de grafitis.

El Ayuntamiento ha manifestado estar en contra de los grafitis furtivos y de las pegatinas distribuidas por la ciudad con el objetivo de dar a conocer algún tipo de propuesta o mensaje, sin entrar a valorar por supuesto el contenido de los mismos, del que se puede estar más o menos de acuerdo. De lo que no cabe ninguna duda es que suponen una molestia y un gasto que podría fácilmente evitarse.

Además Joan Puigdollers ha afirmado que en los últimos meses, el número de grafitis ha aumentado a causa de las manifestaciones y protestas que se han producido en la vía pública, y ha asegurado que “se intenta actuar con rapidez en el caso de que estas sean ofensivas”. De hecho el plazo marcado como máximo para este tipo de grafitis, no será en ningún caso, superior a las 48 horas, procediendo al repintado de la zona si fuera necesario. Acortando la vida del grafiti, esperan incitar al grafitero a desistir en su intentona de continuar ejerciendo esta actividad, al menos en aquella zona, ya que actuar con prontitud comunicará al grafitero que en ese lugar su grafiti no durará expuesto más de 48 horas.

No debemos olvidar que estas actividades son catalogadas como incívicas y actos vandálicos, por lo que los autores de las mimas se arriesgan a ser arrestados o multados, con hasta 3.000 € por las fuerzas de seguridad de Barcelona.

En otro orden de cosas, Puigdollers informó que se ha tenido que reducir la inversión destinada a la retirada de estas pintadas en la vía pública, en torno a un 3% con respecto a años anteriores  debido a la situación económica, por lo que ha pedido a las empresas encargadas de la limpieza viaria de la ciudad condal, un esfuerzo por encontrar una forma que resulte más barata y fácil para poder limpiar estos grafitis.

A pesar de este plan de ajuste que prevé el edil, la tarea de borrar grafitis de las paredes, ahora corre a cargo de un total de 35 equipos, y este es el número que se piensa mantener en los próximos años. Durante los domingos y festivos se dispondrá de un mínimo de tres brigadas de turno de mañana y tarde y también se prevé que se trabaje por la noche en el caso de necesidad y urgencia.

Desde el punto de vista de nuestra empresa de limpieza en Barcelona, consideramos como factor clave, detectar las nuevas técnicas empleadas por los grafiteros, para así poder ir un paso por delante de ellos y actuar, antes incluso, de que ellos realicen sus grafitis en las paredes públicas, y muchos os preguntaréis ¿cómo? Pues empleando productos químicos que ya existen en los mercados, que al ser aplicados sobre superficies rugosas como paredes de la vía pública, impiden que se adhieran a ellas tintas y pegatinas. Con esto el ahorro para las arcas públicas sería bastante considerable. Porque siempre vale más prevenir que curar.